Detén el formulario y confirma la dirección web real
El primer paso ante una Redirección Desconocida es no continuar con el flujo de inicio de sesión o pago hasta comprobar a dónde llegaste. Observa la barra de direcciones completa y no únicamente el nombre grande mostrado dentro de la página. Revisa el dominio, la terminación y posibles errores de escritura; un sitio que se presenta como una plataforma de Juegos de Cartas debe conducir al dominio que esperas, no a una dirección diferente que apareció después de pulsar un botón. También conviene prestar atención a subdominios, rutas demasiado largas, caracteres extraños o parámetros que no reconoces. El uso de HTTPS es importante para cifrar la conexión, pero por sí solo no demuestra que una página sea legítima: una dirección maliciosa también puede utilizar HTTPS. Si el navegador muestra una advertencia roja o indica que el sitio puede ser peligroso, no intentes saltarte la alerta para avanzar. Google explica que Navegación Segura puede advertir sobre phishing, malware, software no deseado y otras amenazas, por lo que la advertencia debe tratarse como una señal de precaución. Toma una captura de la dirección final si necesitas documentar el incidente y cierra la pestaña si no puedes verificar el destino. Esta pausa reduce el riesgo de entregar credenciales a un sitio distinto del que pretendías visitar.